sábado, 2 de febrero de 2013

"Busco a la mujer que llamó de noche a la radio"




    Mi nombre es Antonio Varo. Tengo 75 años, soy ingeniero técnico agrícola, jubilado. Vivo con mi señora, Mari Carmen, en el barrio de Prosperidad. Desde hace dos meses no hemos podido pagar la hipoteca y el banco nos va a desahuciar en primavera, si no antes, no lo quiero ni pensar. Por eso llevo un mes buscando a esa mujer por estas calles del centro.
A ver, que le explico. La noche del 30 de diciembre pasado, muy tarde en la noche, mi mujer y yo estábamos oyendo la radio ¿Sabe usted que se puede oír la radio por el televisor? Bueno, era por la televisión, pero sin imágenes, era la radio. Y al comenzar un programa de estos nocturnos, llamó una mujer llorando, pero llorando a mares que a ratos no se le entendía nada. La mujer lloraba porque le había tocado la lotería y ella no necesitaba ese premio ni lo quería.
    —¿Lloraba por haberse ganado la lotería?
  —Exactamente. Se ve que ese premio, que no le estaba haciendo falta, puso de manifiesto lo que sí necesita y la vida no le da, digo yo. El premio era de 50 mil euros. Mi señora y yo nos miramos, porque con esa cantidad podríamos pagar la hipoteca y el banco no podría echarnos a la calle. Incluso quedaría algún dinerillo, poco, desde luego, porque los bancos son muy ladrones y seguramente nos van a cobrar unos intereses de mil demonios.



     —Cuénteme de la mujer que llamó a la radio.
    —La mujer no paraba de llorar, y dijo que al día siguiente, 31 de diciembre, estaría a las nueve de la mañana junto a la boca del metro de Chueca, para darle ese dinero a quien lo necesitara. Yo estuve allí desde las 8 y media de la mañana, pero nunca di con ella. Mi gran error fue no llevar un cartel como este para que me viera. Claro, siendo 31 de diciembre, era un día raro.
    —¿Cómo sabe que no era una broma?
    —No, no era una broma. La mujer lloraba de verdad.
    —¿Estaba sobria?
   —Sí. Además en esos programas no echan al aire a todo el que llama, ellos confirman la identidad, el número de teléfono de los que llaman.
    —¿Si esa mujer no necesita el dinero por qué juega a la lotería?
   —Eso mismo le preguntó la señorita de la radio. La mujer dijo que jugaba porque nunca pensó que le tocaría. 



     —¿Y usted por qué no ha llamado al programa?
   —Porque no sabía qué programa era. Cuando oímos a la mujer, mi señora cometió el error de coger el mando de la tele para darle volumen y a saber qué botón tocó que perdimos la emisora y no la volvimos a encontrar.  No hemos sabido a dónde llamar y, como somos mayores y no entendemos de esto de los ordenadores de ahora, he estado viniendo desde entonces todos los días a recorrer estas calles con el cartel a ver si alguien la conoce, o si ella me ve. Digo yo que si dijo de quedar en la estación de Chueca no va a vivir en Argüelles.  Tiene que vivir por aquí.
    —Perdone, pero es una búsqueda muy peregrina.
   —Desde luego, pero hoy por fin me he enterado de qué programa fue. Hace media hora pasó un hombre y al ver el cartel me dijo que él también había oído a la mujer esa noche, y que había sido en el programa “Hablar por hablar”, el que hacen después de “El Larguero”, el de deportes, en la Cadena Ser.
    —¿Por qué no llama? Ellos tienen que tener los datos de esa señora.
    —Esta noche llamaré, a ver si me sacan al aire.


    —¿Por qué cree que, un mes después, esa mujer aún está dispuesta a donar ese dinero?
   —Porque esa noche ella lloró por ganarse 50 mil euros que no necesitaba mientras mi señora y yo llorábamos porque por no tener ese dinero nos van a echar de nuestra casa. Mi mujer está enferma, no tenemos hijos. Yo no estoy en edad de trabajar y si la tuviera no hay trabajo para nadie. Mi pensión es de 600 euros, y la hipoteca cuesta 800 al mes. La veníamos pagando con los ahorros, hasta que se nos acabaron. ¿Qué otra cosa puedo hacer? ¿Quedarme en casa viendo pasar los días para el desahucio? Estoy desperado, por eso tengo que encontrar a esa mujer que llamó de noche a la radio.

Madrid, 1 de febrero de 2013.


PUNTO DE GIRO: 
Antonio llamó anoche (4 de feb) a "Hablar por hablar". Resulta que ese programa es de lunes a viernes, por lo que no se emitió la noche del domingo 30 de diciembre. El viandante que dijo a Antonio que había oído a la mujer se equivocó de cadena y de programa, su testimonio sólo le vale a Antonio para saber que no lo soñó, y a falta de más datos, sigue recorriendo la calle con su cartel. Si alguien sabe qué programa y cadena puede haber sido, le agradezco su ayuda por twitter o por el e-mail que aparece en mi perfil.







18 comentarios:

  1. ¡Excelente y humano relato Marco!....Felicitaciones!... =)

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  2. Me encanta como has ido poniendo las fotos, Marco. De un primer plano hasta la vista desde lejos. La última así, como el adiós, como diciendo: Ahí te dejo mi historia.

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    1. He hablado con él por teléfono. En unos minutos, a partir de la 1:30 am (hora Española, +1 GMT), piensa llamar al programa que se puede escuchar on line.

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  3. ¿Llamará? Mientras, hablan Julio y Federico... Hablar por hablar.

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  4. Creo en los milagros. Que historia tan desgarradora, tan desesperada. Marco te estas ganando el cielo con tus reportajes.

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    1. El mayor milagro es la fe, Marian. Creer cuando todo pareciera indicar que deberíamos dudar y perder la esperanza. Allí es donde se manifiesta el verdadero milagro.

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  5. Estamos pendientes de lo que le suceda a Antonio. Marco, yo creo que cuando seas grande podrías dedicarte a tomar fotos y escribir historias que encuentres por la calle. Digo yo.

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, Margarita. El otro día se lo comenté por chat XD

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  6. Aquí me tenéis, con los ojos aguados y la piel erizada. No sé que será más fácil o probable que Antonio encuentre a la mujer y que esta tenga aún y quiera regalar su premio o que el hombre se compre un quintico de lotería y se lo gane él directamente. Esas historia de la crisis, sea en España o donde sea, me golpean fuerte en la boca del estómago. Marco, sigue el consejo de Margara, cuando seas grande escribe e ilustra con tus fotos las historias callejera. Ve que Margara de eso de contar Escenas Baratonas, sabe.

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  7. Que hermoso relato y todos los adjetivos que han dicho los demás,a mi se me enfrio el guarapo y me puse en la piel de Antonio y me puse peor,gracias por molestarte y regalarle tu tiempo a esa historia humana y contarla aquí,BRAVO MARCO!!!!! eres mi heroe

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  8. Maravillosa historia, pero probablemente es mejor que quede hasta allí. Juan Bravo

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  9. Antonio llamó anoche a la radio. Le dijeron que había una posiblidad de que lo llamaran para que darle turno de palabra, pero al final no lo han llamado. He hablado con él y me dice que seguirá intentándolo, y que hoy ha estado con el cartel recorriendo los sitios que él se imagina que podrían ser habituales de la mujer que llamó, pero hacía un frío polar y él arrastra una bronconeumonía, así que se fue a su casa. Esta noche volverá a intentarlo.

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    1. Estoy pendiente de Antonio, de que Hollywood se aparezca por aquellos lados.

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  10. Mi amado Marco Tulio por fin sé que hacer contigo, quererte siempre y seguirte leyendo y disfrutando, ahora bien, no sabría que hacer sin ti, así que sigue escribiendo y publicando, sino cuando vaya a Madrid, ay papa!!! te quiero

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  11. Una no sabe al leerlo si esto será realidad o ficción. Una vez, gracias por recoger estas maravillosas historias de la calle!

    Ojalá éste, y otros hombres y mujeres encuentren lo que buscan.

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  12. Pobrecito mío!
    Qué ganas de darle un abrazo!

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Para un bloguero los comentarios son como las propinas para un malabarista callejero, no te vayas sin tirarme algo...